viernes, 5 de noviembre de 2010

La ANFP, la segunda víctima del gobierno de Piñera.

Como voraces fariseos que no poseen más moral que la codicia, destronaron a Harol Mayne-Nicholls de la Presidencia del fútbol chileno, amparados por la traición, la premeditación y la alevosía, la envidia, la ambición,  el poder, la mezquindad, el descaro y la arrogancia y por sobre todo como lo asegura Hermógenes Pérez de Arce, la venganza del inquilino de la Moneda., que aniquila y no perdona, capaz de converger a personajes siniestros y ansiosos  de recibir una tajada del tesoro.
El dirigente hispano, actuó con relativa facilidad y en pocos días, armando su juego en este proceso “democrático” en que los más ricos valen dos puntos y los más pobres valen solo uno, esa es la democracia que hablan. Cuatro pelagatos valen más que los miles de hinchas que en los estadios se manifestaron a gritos y pancartas, asi como en  todas las redes sociales solicitando  que se quedaran, Harold Mayne-Nicholls y Marcelo Bielsa.
Lo que si quedo muy claro que la actividad deportiva no les interesa a estos dirigentes, solo el valor mediático y los recursos que genera esta actividad, sobre todo en la posición económica que la dejo Harol Mayne-Nicholls en lo administrativo  y Marcelo Bielsa en lo deportivo.
Aquí en Chile pareciera que no hay lugar para la decencia.
Gracias Harold Mayne-Nicholls y Marcelo Bielsa.